Pic1)Desde el patio en La Graciosa.Pic2)"Daffodils" en la primavera de Londres.Pic3)Una gran tarde en mi isla.

martes, 29 de junio de 2010

LA ola y EL muelle



La ola siempre había sido muy alegre. Subía y bajaba, e iba de un lado para otro rebosando felicidad. Su espuma brillaba al sol.Y su color era el más azul de todas las olas del mar.
Un día, como cualquier otro, en su camino hacia la costa, divisó por fin un muelle.
Éste, duro e inflexible, gris y fuertemente construido, enamoró a la ola.
Ella no se explicaba cómo, pero no le importaba.
A todas horas, querían estar cerca. Ella, a su sombra,buscaba contagiarse de su seguridad, su protección y su estabilidad.Él, estaba deslumbrado por su alegría, su magia y su ternura. Permanecía inmóvil, observando con ojos tiernos, cómo la ola se divertía golpeando suavemente sus paredes y sus bordes. Ella creía ser más feliz de lo que había sido nunca.
Así se hicieron inseparables.
Se echaban de menos cuando bajaba la marea, y se miraban de lejos, saludándose, queriéndose en la distancia. Porque sabían que se encontrarían más adelante. Cuando la luna lo decidiera.
Pero el tiempo fue dejando sus trastos al pasar. Las esquinas del muelle se redondearon, y la fuerza y el brillo de la ola se fue desgastando. Su vaivén era cada vez más lento, más triste. Estaba cansada de intentar amoldar el muelle, siempre demasiado rígido, a sus curvas marineras. Pero al fin y al cabo era su muelle.
Ella no quería sentirse así, aunque no podía dejar de pensar en su vida en el salado mar abierto.
Así que un día, aprovechando la tormenta furiosa de una noche de invierno, se despegó del muelle y navegó cogiendo fuerza para su viaje futuro.
Dejó solo al muelle, y, rabiosamente, lloró gotas de espuma por él. Pero llegó el día, y la calma. Y entonces recuperó su brillo y su azul. Fue feliz de nuevo, aunque se sentía diferente. Ya era una ola grande, de mar profundo, de mar de fondo.
Comprendió que no había sido en vano. Comprendió que había sido su primer muelle y
quizás no era del todo feliz a la sombra de este muelle,
pero no lo era más por no estarlo.
Descubrió entonces, que aquel sería su único y verdadero muelle, para siempre.

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