
...Por fin él pronunció la frase, y mil chispas salieron disparadas, volando en todas direcciones. Reestructurando los átomos.
Entonces la sangre volvió a recorrer cada centímetro de su cuerpo y recuperó la fuerza necesaria para soltar una carcajada, y correr a ninguna parte, sin moverse ni un sólo milímetro.
Detuvo el tiempo durante todo el tiempo que lo deseó.


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