martes, 14 de diciembre de 2010
Que tiembla el alma...
Te amé de una forma tan desmedida
que empecé a pensar que yo era el problema,
te amé con toda mi alma, con toda mi vida,
más de lo que llegué a pensar que tú por mí sentías.
Te amé sin límites a lo largo de los años,
y llegué a añorarte tanto que enturbié bellos momentos
con estúpidas mentiras.
Te amé entre besos y los gestos más amargos,
te amé a pesar de lo que dije sin sentirlo,
te amé aún después de haberte dicho adiós
y después de haberte amado tanto.
Cómo decirte ahora que el problema no eras tú,
que era yo quien de aquel amor moría,
y que aunque yo me fui de tí,
yo siempre estaré contigo.
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