Como sueño era curioso porque estaba lleno de olores y él nunca soñaba olores. Primero un olor a bueno, ya que a la izquierda de la calzada empezaban las flores,de donde no volvía nadie.
Pero el olor cesó, y en cambio vino una fragancia compuesta y oscura como la noche en que se movía huyendo. Y todo era tan natural, tenía que huir de los que andaban a caza de hombre, y su única probabilidad era la de esconderse en lo más denso, cuidando de no apartarse de la estrecha calzada que sólo ellos, los aztecas, conocían.



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