skip to main |
skip to sidebar
Sin absolutamente nada en la mente, como dos átomos en una molécula.
En realidad te imagino sonriendo. Cerca de mí. Y ni siquiera quiero evitarlo.
Te imagino historias, y conversaciones estúpidas.
Debajo del calor del edredón, hay horas que se hacen minutos. Noches de color carne.
No hay comentarios:
Publicar un comentario