Los dos intuyeron, sus ojos cerrados,
sus bocas pegadas, cerca su aliento,
fue un beso de esos que cumplen un sueño,
un beso de esos que son el primero.
Tan locos saltaron sobre los charcos,
tan locos bailaron por los bordillos,
tan locos rompieron en mil pedazos
la lista negra de sus enemigos.