Él en realidad no sabe que le cojo de la mano. Ni que damos paseos por el mundo. Por todas las partes del mundo. No sabe que me quiere con locura. No se imagina lo bonito que es. Es precioso. No se imagina que le beso, y el me abraza, que bajamos a la playa y respiramos juntos el mar. Tampoco sabe que lo hacemos todos los días, todos. Ni siquiera él mismo lo sabe.


