Pic1)Desde el patio en La Graciosa.Pic2)"Daffodils" en la primavera de Londres.Pic3)Una gran tarde en mi isla.

sábado, 26 de junio de 2010

Es un sentimiento que tiene el poder de doler




Y además destruye cada gotita de ánimo. Se te debilitan todos los músculos del cuerpo. Respirar se hace difícil. La garganta se achica.
Y, - "¡Mierda, mierda mierda! - gritas por dentro.
Sólo puedes mirar hacia abajo y cerrar los ojos muy fuerte. No, aún más fuerte. No quieres abrirlos nunca más. Aprietas los dientes de rabia, las manos de impotencia. Los débiles músculos de repente se tensan. Y salen lágrimas. Piensas muchas cosas muy rápido. Todo un torbellino de ruido e imágenes que no te deja pensar con claridad.
Ahora sólo deseas que acabe , que todo pare. Entonces levantas la cabeza, miras al cielo. Suplicas a no sabes qué ni a quién que tenga fin, y que llegue pronto, que duele. Te duele el alma y todo lo que puede doler dentro de tí.
Suspiras, - "Por favor"- dices.
Entonces te preguntas si llegarás a volverte a sentir así de bien, y luego, así de mal. Si llegarás a volver a sentir lo que has sentido. ¿Se habrá terminado todo ese dolor para siempre? Ojalá, pero en realidad quieres volver a sentirlo. Estarás vivo.

Pero el teléfono decide sonar....esta vez quieres hablar. Voy a colgar.

O quizás...... puede que siga queriendo decirte que te echaré de menos.
Pero sé que sigo queriendo que me (ll)ames.

Entonces la Calma y el Consuelo vuelven a desaparecer.
Y cierras los ojos muy fuerte.
No, mucho más fuerte aún.

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